Mostrando entradas con la etiqueta Books. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Books. Mostrar todas las entradas
Jess
hola!
acabo de terminar este libro y me gustó mucho (bueno no se me hizo algo del otro mundo pero esta bonito), así que de una vez les pongo aquí los datos y unas quotes. (no quise esperarme a la segunda parte de "my reads", la lista que publique hace un tiempo donde pongo los libros k he leido con mi calificación XD)

Disfrutenlo =)

Donde termina el arco iris, Cecelia Ahern (autora de PS I love you)

¿Cómo sobrevive una relación a través de correos electrónicos, chats, cartas o postales? ¿Es posible que surja el amor? Rosie Dunne y Alex Stewart, amigos desde la infancia, siguen siendo inseparables; necesitan compartir tanto los momentos importantes como los cotidianos. Pero sus vidas han tomado rumbos muy distintos: Alex estudia Medicina en Boston, mientras que Rosie se esfuerza en Dublin por sacar adelante a su bebé, fruto de una loca noche de pasión. Donde termina el arco iris nos presenta una selección de los divertidos y frescos diálogos que Rosie y Alex intercambian, y que nos llevan a conocer en profundidad sus respectivas vidas: sus complicados matrimonios, los esfuerzos por hacer sus sueños realidad... y la verdad de unos sentimientos que nunca se han atrevido a revelar.
Fuente: zetabolsillo.com

Opinión. Me pareció muy divertido, con lecciones muy buenas y muy romántico, así como triste. Te mantiene viviendo los sentimientos de Rosie y te enojas, y te desesperas, y ríes y lloras. Esta un poco pesado, por lo menos a mí me costó mucho trabajo acostumbrarme, porque no es una narrativa 'común', no hay un narrador diciendo lo que pasa ni diálogos directos (de persona a persona). Todo es a través de mails, chat, SMS, postales, cartas. Así que cuesta tiempo acostumbrarse. sin embargo.. el final vale la pena. ;)


Quotes

"Te mereces a alguien que te ame con todo su corazón, alguien que piense en ti constantemente, alguien que pase cada minuto del día preguntándose qué está haciendo, dónde estás, con quién estás y si estás bien Necesitas a alguien que te ayude a hacer realidad tus sueños y que sepa protegerte de tus temores. Necesitas a alguien que te trate con respeto, que ame cada parte de ti, sobre todo tus defectos. Deberías estar con alguien que supiera hacerte feliz, realmente feliz, que te hiciera sentir en las nubes de tanta felicidad.” Carta de Alex

“¿Y quién necesita París cuando te pueden dar un abrazo?” Rosie

“¿Por qué será que la gente siempre pone a las mujeres en la misma categoría que los coches y los viajes, como si fuésemos premios de un concurso de la tele? Si yo fuese millonaria no oirías a nadie decir: 'Caray, mira cómo se lo monta. Lo único que hace es gastar dinero en zapatos, ropa y hombres'. No suena muy bien, ¿verdad?” Rosie

“En la infancia crees que puedes ser cualquier cosa que quieras, ir a donde te venga en gana. No hay límites. Esperas lo inesperado, crees en la magia. Luego te haces mayor y la inocencia se hace añicos.” Rosie

“¿Por qué dejamos de creer en nosotros mismos?¿Por qué permitimos que los hechos y las cifras acaben gobernando nuestra vida en lugar de los sueños?” Rosie

“No hay nada imposible. Siempre lo he tenido a mi alcance. El problema es que no estiraba bastante el brazo, eso es todo” Rosie

“Bueno, no te preocupes… no todos los hombres son unos canallas, sólo los que has conocido.” Rosie

“Procuro otorgarle sentido a la frase 'todo ocurre por una razón' y me parece que por fin he conseguido averiguar cuál es esa razón: fastidiarme” Rosie

“No dejes que te pisoteen. Es tu vida. Si deseas algo, tienes que ir a por ellos y coger el toro por los cuernos porque nadie va a servirte en bandeja lo que deseas. Las buenas chicas siempre acaban las segundas” FlorSilvestre (Jane)

“Hoy te amo más que nunca; mañana te amaré aún más. Te necesito más que nunca, te deseo más que nuca.” Carta de Alex

“Y mientras el silencio mágico volvía a envolverlos cincuenta años después, lo único que pudieron hacer fue mirarse a los ojos. Y sonreír”
Steph



Había tenido pesadillas antes pero siempre había sido capaz de ordenarme el abrir los ojos, de levantar mi cabeza de la almohada, de enfrentar la película de terror que sucedía detrás de mis párpados. Lo intente de nuevo. Despierta! grité, pero no puedo. No despierto.

La vida no la tenemos comprada, no sabemos si mañana estaremos aquí o si nuestros amigos seguirán aquí o algun ser querido.

Mia, una chava de 17 años que no podría pedir nada mas en la vida, tiene una familia que la apoya, es una excelente chelista por lo cual podría entrar a Julliard y tiene un novio que la adora y con el cual comparte la pasión por la música.

Pero un día algo sucede que hace cambiar los planes que Mia tiene acerca de su futuro. Lo último que ella recuerda es haber salido con su familia una mañana a visitar a unos amigos cuando derrepente todo se derrumbó.

Ahora Mia tiene que tomar la decisión que cambiará su futuro.



Les debo las citas del libro porque le presté mi libro a Jess jeje.
Etiquetas: 1 comentarios | edit post
Steph

Supongo que todos conocen la historia de "La Bella y la Bestia", que sucedió hace mucho tiempo en un lugar muy muy lejano, pero que tal si esa historia se hubiera desarrollado en estos tiempos y no en un reino o un lugar muy lejano, si no en Nueva York.

En la bella y la bestia sabemos mas de la bella que de la misma bestia, pero en este libro sabremos la historia de éste ya que es contada en su punto de vista.

Kyle Kingsbury es un chavo guapo, vanidoso, creido y popular en su escuela, todas las características que la mayoría de los chavos de secundaria suelen tener.
Su padre Rob Kingsnbury es un presentador de noticias muy importante y desde que Kyle es un niño, le ha enseñado que lo mas importante es la apariencia de una persona.

Que pasaría si derrepente la vida de Kyle diera un giro, su apariencia por dentro será de la afuera.

Teniendo dos años para poder encontrar el verdadero amor y sacarlo de ese hechizo, Kyle deberá cambiar por completo no solo en su forma de ser, si no en la de ser con los demás y poder conseguir a esa persona que lo ame por lo que en realidad es y no por lo que paresca. El duda de sí mismo pero muchas veces nosotros mismos nos sorprendemos.


Aunque todo mundo conoce la historia de la bella y la bestia, no puedes dejar de leer este libro, no es el mismo autor o si? que pasaría si el final cambiara? o será el mismo?

Les dejo la traducción de un pedacito del primer capítulo.


Puedo sentir como todo mundo me está viendo, pero ya estoy acostumbrado. Una cosa que mi padre me enseño es actuar como que nada me mueve. Cuando eres especial como lo somos nosotros, la gente lo nota.
Era el útilmo mes antes del final de noveno grado. El maestro substituto nos estaba dando las fichas para el baile de primavera. algo que siempre pense era tonto.

"Oye Kyle, tu nombre esta en esto" Mi amigo Trey Parker chasqueo mi brazo.

"No duh." Cuando voltie del lado de Trey, la chava alado de el- Anna o alomejor Hanna- miro hacia abajo. Huh. Me estaba mirando.

Examine la ficha. No solo estaba mi nombre, Kyle Kingsbury, para principe del noveno grado, pero era el seguro ganador. Nadie podía competir con mi físico y el dinero de mi padre.

El substituto era un nuevo que probablemente todavía este bajo la erronea impresión de que solo porque Tuttle era el tipo de escuela que tenía barra de ensalada en la cafetería y ofrecía cursos de Mandarín y Chino, una escuela a la que la gente con dinero de Nueva York manda a sus hijos-no lo ibamos a atacar como si fueramos de escuela pública. Gran Error. No era como que todo lo que dijera el substituto fuera a venir en un examen, así que tratabamos de ver la forma en la que las fichas del baile nos tomaran los cincuenta minutos de clase. Al menos la mayoría de nosotros lo intentabamos. Los demás se estaban mensajeando entre ellos.
Vi como los demás llenaban sus fichas mientras me veían. Sonreí. Algunos trataron de mirar hacia abajo, intentando parecer tímidos y modestos, como si estuvieran avergonzados de que su nombre estuier ahí, pero no tiene sentido el negar lo obvio.
Steph
A tan solo cinco días del estreno de Harry Potter y el Misterio del Principe, se me ocurrio hacer día a día un especial con todas las películas que han salido y los libros.

Reseña: Harry Potter se ha quedado huérfano y vive en casa de sus abominables tíos y de su insoportable primo Dudley. Harry se siente muy triste y solo, hasta que un buen día recibe una carta que cambiará su vida para siempre. En ella le comunican que ha sido aceptado com alumno en el colegio interno Hogwarts de magia y hechicería. A partir de ese momento, la suerte de Harry da un vuelco espectacular.

En esa escuela tan especial aprenderá encantamientos, trucos fabulosos y tácticas de defensa contra las malas artes. Se convertirá en el campeón escolar de quidditch, especie de fútbol aéreo que se juega montado sobre escobas, y se hará un puñado de buenos amigos...aunque tambíen uno terribles enemigos. Pero sobre todo conocerá los secretos que le permitirán cumplir con su destino. Pues aunque no lo paresca a primera vista, Harry no es chico común y corriente ¡Es un verdadero mago!

Harry Potter y la piedra filosofal es el primer libro de los siete que narran la historia del joven mago Harry Potter, escritos por la escocesa J.K. Rowling. Salió a la venta el 30 de junio de 1997 y se hizo una película basada en el mismo en 2001.

Tanto el libro como la película salieron en Estados Unidos bajo el título de Harry Potter y la piedra del hechicero (Harry Potter and the Sorcerer's Stone), pues los publicadores querían que el título mostrase que se trataba de magia y hechiceros y fuera entendible para el público, a pesar de que la piedra filosofal es un objeto mítico que tiene leyendas desde hace muchos años.

Este libro es uno de los libros más vendidos y traducidos de la historia, superado por Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes.

Si bien no ha sido el objeto de la autora impactar sobre la literatura universal por su estilo, el academico franco americano Daniel Herrendorf propone desde 2003 a la Academia Sueca, y a nombre del Fondo de Cultura y Mecenazgo del Sur, que considere la obra para el Premio Nobel de Literatura, peticion que Herrendorf reitera anualmente.
Jess
Jeloou! =)
Pensé que estaría padre ponerles una lista con los libros que he leido (con todo y los obligatorios en prepa jaja) asi que aquí les pongo la primer parte de ésta. Espero que les sirva para tener más opciones de lectura y pasar un buen rato. Acepto que no todos me parecieron muy buenos y por eso agregaré la calificación que le doy a cada libro (según MI opinion personal eh) así que aparecerán unos asteriscos*, por cada estrellita que les doy, al lado de los títulos... y perdón si parece que no salgo mucho del genero romantico jaja pero en verdad lo disfruto mucho ;p

1.La princesa que creía en los cuentos de hadas – Marcia Grad *****
Este es un cuento alegórico, de bella narración, al más puro estilo de los cuentos de hadas. Relata la historia de una princesa que, desde su más tierna infancia, creció rodeada de mitos familiares, conformados en leyes, reflejadas en el llamado "Código Real". En él todo estaba escrito: le esperaba una vida maravillosa, repleta de felicidad, belleza y perfección. Solo debía guiarse por las leyes de dicho código para ser una auténtica reina el día de mañana.
Sin embargo, comienzan a sucederle cosas inesperadas, incomprensibles, que nadie le había dicho que le sucederían, que no estaban en el guión. La princesa se siente muy rara, sufre, se angustia, se entristece y su vida se va tiñendo de colores oscuros, su corazón se va llenando de amargura y frustración. Para poner fin a tanto dolor toma la decisión de emprender un viaje, aconsejada por un sabio búho, en busca de la felicidad.
A lo largo de un largo, difícil y fabuloso viaje recorrerá el Camino de la Verdad hasta terminar en el Templo de la Verdad. Es aquí donde toda la sabiduría que va obteniendo a lo largo del viaje confluye al encontrar el Pergamino Sagrado. Por fin consigue hacer realidad su anhelo: saber en qué consiste la felicidad y el amor verdadero.
Fuente: boardsnet.com

2.El libro de las emociones – Laura Esquivel ***
Primera incursión en el ensayo de la autora de Como agua para chocolate, sobre el mundo de
las emociones y cómo estas influyen en nuestra mente y nuestro cuerpo, el papel de la memoria en nuestras vidas, la importancia de buscar una nueva percepción de la realidad que nos hará más vitales y más sabios.
Fuente: libros.mysofa.es







3.El diluvio de un beso – Ethel Krauze ****
-este ya se los puse anteriormente-


4.The 5 people you meet in heaven – Mitch Albom *****
¿Qué nos espera en el paraíso? ¿Algo que nos permita entender el misterio de la vida, o al menos de nuestra vida? Mientras esperamos, sin prisas, que se nos dé una respuesta, la vía está libre para todas las especulaciones...Como las que establece Mitch Albom a través del entrañable protagonista de Las cinco personas que encontrarás en el cielo.
Después de haber pasado toda su vida trabajando en el parque de atracciones de una pequeña ciudad de provincias estadounidense, Eddie pierde la vida al salvar a una niña que está a punto de ser atropellada por una vagoneta de la montaña rusa y se halla, de repente, en el cielo. Allí se encuentra con las cinco personas que más han influido en su vida, de forma directa pero también indirecta, sin que él se diera cuenta. Y así surgen dos preguntas relevantes: ¿De qué manera nuestra vida está ligada a la de gente que no conocemos? ¿Cómo influyen nuestras decisiones en la vida de otras personas?
Fuente: casadellibro.com

5.For one more day – Mitch Albom ****
Tras la ruptura de su matrimonio y el fracaso en su vida profesional, Chick es un hombre roto. Lejos han quedado sus días de gloria como jugador de béisbol y su feliz matrimonio. Hundido en el alcoholismo, Chick toca fondo al recibir las fotos de la boda de su hija, a la que ni siquiera ha sido invitado. Cuando ya está decidido a suicidarse, sufre un gravísimo accidente de coche que lo coloca al borde de la muerte. Ahí, en la frontera entre la vida y el más allá, es donde se reencontrará con su madre fallecida hace ya años. Juntos pasan un día, viajarán al pasado y Chick conocerá la verdadera historia de su familia y los muchos sacrificios que su madre tuvo que hacer para sacar adelante a sus hijos. Por fin, Chick tiene la oportunidad de comprender muchas cosas de su vida.
Fuente: literaturasnoticias.blogspot.com

*este libro y el anterior en verdad si pueden leerlos en inglés se los recomiendo mucho, están muy sencillos de entenderse y no se por que, pero siento que los disfruté más*


6.Sentido y Sensibilidad – Jane Austen *****
Sentido y sensibilidad fue la primera novela en publicarse de las siete que debemos al genio de Jane Austen. Son sus protagonistas las jóvenes hermanas Dashwood, quienes, desde caracteres contrapuestos, comparten el mismo afán por la búsqueda de la felicidad. Elinor, tranquila y paciente, confía en salvar con su discreción los obstáculos que impiden su relación con Edward Ferrars. Impetuosa y extravertida, Marianne, por el contrario, no duda en dejarse conquistar por el seductor Willoughby lo cual le trae una fuerte lección que deberá aprender.
Fuente: lecturalia.com








7.Orgullo y Prejuicio – Jane Austen *****
Es la historia de una familia compuesta por Mr. y Mrs. Bennet y sus cinco hijas Jane, Elizabeth, Mary, Lydia y Kitty. La vida de esta familia de escasos recursos se ve cambiada por la llegada de un grupo de jóvenes de alta sociedad quienes se convierten en el tema principal y el especial interés de las familias con hijas solteras debido a los dos jóvenes que integraban el grupo, Mr. Bingley y Mr. Darcy. Envueltos en una atmósfera llena de orgullo, de hipocresía, malentendidos y juicios hechos a primera vista, los personajes van conociendo su verdadero carácter pasado del escándalo y el dolor a la comprensión y el amor verdadero.







8.La Abadía de Northanger – Jane Austen *****
La historia gira en torno a una joven llamada Catherine Morland, hija de un pastor de familia numerosa y pocos recursos, quien nunca fue considerada con una mente sagaz o con dotes artísticas, por lo cual no se le veía un futuro muy diferente de la vida que llevaba con sus padres. En búsqueda de aventura se va con la familia Allen a Bath donde hace amistades y conoce por primera vez a Mr. Tilney, un joven caballeroso, educado y bromista que dedica especiales atenciones a Catherine. El padre de Henry Tilney, mal informado de la fortuna de Miss Morland, la invita a pasar unos días en la Abadía de Northanger con ellos con la finalidad de casarla con su hijo.
En este tenebroso lugar Catherine aprende, de la manera menos deseada, unas importantes lecciones sobre su forma de ser y se gana el completo afecto de cierto caballero.




9.Emma – Jane Austen ****
Cuando la joven Emma –hija soltera del rico y distinguido señor Woodhouse– pierde la compañía de su antigua institutriz, toma bajo su tutela a la humilde Harriet Smith. Su extracción humilde y su simpleza, además de su hermosura, hacen de ella una candidata perfecta para que Emma pueda entregarse a su ocupación favorita: arreglar la vida de los demás. Sus afanes para que Harriet haga un matrimonio ventajoso y su personalidad manipuladora sufrirán, sin embargo, distintos reveses antes de alcanzar un final inesperado y feliz.
Fuente: bookaffinity.com








10.Persuasión – Jane Austen ****
En la novela nos presenta a Anne, hija de Sir Walter Elliot, hombre vanidoso y demasiado preocupado de las apariencias como para ver lo que sucede a su alrededor. Anne tiene dos hermanas, Elizabeth, mayor que ella pero aún hermosa y atractiva, de carácter idéntico a su padre, y Mary, menor y ya casada con Charles Musgrove. En medio de estas personas se encuentra Anne, cuya edad "adecuada" para contraer matrimonio ha pasado, de belleza y plenitud perdida. Varios años antes Anne conoció a un oficial de marina, Frederick Wentworth, pobre y sin ninguna perspectiva para que una familia como la de los Elliot accediese a un matrimonio con uno de sus miembros. Movida por la persuasión de Lady Russell, quien crió a Anne como una madre por la ausencia de la verdadera, Anne se ve obligada a negarse a su amor y enfrentar largos años de soledad en los cuales si bien va perdiendo tal vez la belleza crece su espíritu y su inteligencia, convirtiéndose en una mujer atractiva y bondadosa.
Sin embargo, la oscura suerte de Anne cambia cuando, después de todos esos años aparece nuevamente en su círculo social el ascendido a capitán Wentworth, enriquecido por la guerra y altamente atractivo. Aunque en un principio el resentimiento y el dolor del rechazo anterior mueven al hombre pronto el carácter de Anne lo cautivará de nuevo dándole a ambos una nueva oportunidad en la vida.
Fuente: bookaffinity.com


11.La bruja de Portobello – Paulo Coelho ***
Athena es una mujer con un don de la naturaleza. Hija adoptiva de una mujer libanesa y un próspero industrial de Beirut, se traslada a vivir a Londres con su familia poco después que estalle la guerra en su país. En la universidad conoce al que se convertirá en padre de su hijo pero las dificultades que atraviesa la joven hacen que el matrimonio pronto se rompa.
Convertida en madre, no puede dejar de pensar en la mujer que la trajo al mundo y, para entender cómo pudo abandonarla, decide emprender un viaje a Rumania y buscar a su madre biológica. Pero un viaje nunca te lleva sólo a dónde pensabas ir, y lo que Athena descubre en este viaje cambiará para siempre su vida y las vidas de los que la rodean.
En La bruja de Portobello Paulo Coelho nos ofrece una trama fascinante y llena de intriga, a través de la cual el lector acaba descubriendo una larga tradición basada en la fuerza femenina y en el amor.
Fuente: lecturalia.com
Etiquetas: 2 comentarios | edit post
Steph
Todo esto gracias a Barnes & Noble (www.bn.com)
Al final hay un extracto del libro , trataré de hacer esto con todos los libros =).


¿Puede un padre o una madre amar demasiado?
¿O es que acaso tanto amor nunca es suficiente?

Anna Fitzgerald no está enferma, aunque pudiera parecerlo. Con apenas trece años de edad ha soportado innumerables operaciones, inyecciones y transfusiones para que su hermana mayor Kate pueda de alguna manera sobrevivir a la leucemia que la aqueja desde su niñez.

Anna, al ser genéticamente compatible con su hermana, fue la candidata idónea para ser la donante del transplante de médula de Kate, asumiendo así un papel que nunca cuestionaría sino hasta ahora. Como la mayoría de los adolescentes, Anna está comenzando a plantearse quién realmente es. Pero a diferencia de los demás, ella siempre ha sido definida en función de Kate. Es ahora cuando Anna toma una decisión que ante los ojos del mundo no es más que impensable, una decisión que desgarrará a su familia, atrayendo quizá fatales consecuencias para su hermana a la que tanto ama. Se trata de una provocadora novela que presenta una serie de planteamientos éticos importantes. Por la vida de mi hermana no es solamente la historia familiar de la lucha por sobrevivir sino una contemporánea parábola moral.

Un poco acerca de la autora

Jodi Picoult
Nacida en Long Island, Nueva York, Jodi Picoult fue convencida de que el ajuste tranquilo, suburbano no le ofrecía ninguna inspiración verdadera para ser escritora. No había drama; apenas la rutina diaria de las familias que viven sus vidas. Eventualmente, la historia de este desafío se convirtió en la base de las novelas mas vendidas de Picoult.

Picoult estudió escritura creativa en Princeton, y antes de que ella graduara, ella tenía dos historias publicadas en la revista "Seventeen". Este éxito temprano inspiró a Picoult que dedicara su vida a la escritura. Después de universidad, ella pagó las cuentas con una serie de copywriting y de corregir trabajos, y ella incluso enseñó al octavo inglés del grado. El matrimonio y los niños pronto siguieron, y mientras que ella estaba embarazada con su primer niño, escribió la primera novela, "Canciones de la ballena de Humpback", un cuento notable contado a partir de cinco diversos puntos de vista que anunciaron una nueva voz en negrilla en la ficción.

En novelas subsecuentes -- incluyendo los bestsellers fenomenales "Por la vida de mi hermana (My Sister´s Keeper)" (2004) y "Nineteen Minutes" (2007) -- Picoult ha minado los misterios complejos de la vida cotidiana: amor, unión, carrera, familia. Hecho frente con dificultad, las opciones morales a menudo dolorosas, la lucha de sus personajes por encontrar el balance en el mundo cargado con peligro y roto por enfermedades sociológicas terribles, de violencia en el hogar, de abusos sexuales, y de suicidio adolescente. Las historias de Picoult evitan soluciones fáciles y provocan la lectura pensativa y la discusión.


De su Website, Picoult habla de la relación entre su familia y su escritura. " Me tardó un rato para encontrar el equilibrio, " Picoult dice, " pero soy una mejor madre porque tengo mi escritura… y soy una mejor escritora debido a las experiencias que he tenido como madre que me recuerda continuamente hasta dónde estamos dispuestos a ir para la gente que mas amamos ."


Extracto del libro

ANNA

Cuando era pequeña, el gran misterio para mí no era cómo se hacían los niños, sino por qué. Entendí la mecánica -- mi hermano mayor, Jesse, me había puesto al corriente -- , aunque estaba segura de que él había entendido mal la mitad del asunto. Otros niños de mi edad estaban ocupados buscando las palabras «pene» y «vagina» en el diccionario de la clase cuando la maestra se daba la vuelta, pero yo prestaba atención a otros detalles. Como por qué algunas madres tenían un solo niño, mientras que otras familias parecían multiplicarse ante tus ojos. O cómo la nueva niña en la clase, Sedona, le decía a quienquiera que la escuchara que su nombre provenía del lugar en el que sus padres estaban de vacaciones cuando la hicieron a ella («Menos mal que no estaban en Jersey City», solía decir mi padre).

Ahora que tengo trece años, estas cuestiones son más complicadas: la alumna de octavo que dejó la escuela porque «tuvo problemas»; una vecina que se quedó embarazada con la esperanza de evitar que su marido presentara una demanda de divorcio. Les digo que si los extraterrestres llegaran hoy a la Tierra y analizaran con atención por qué nacen los bebés, concluirían que la mayoría de la gente tiene niños por accidente, porque bebieron de más alguna noche, porque el control de natalidad llega al uno por ciento o por otras miles de razones que no son muy halagadoras.

Por otro lado, yo nací con un propósito muy específico. No fui el resultado deuna botella de vino barata, ni de la luna llena ni del calor del momento. Nací porque un científico manipuló la conexión entre los óvulos de mi madre y el esperma de mi padre para crear una combinación específica de precioso material genético. De hecho, cuando Jesse me dijo cómo se hacían los bebés y yo, la gran escéptica, decidí preguntarles la verdad a mis padres, obtuve más de lo que esperaba. Me sentaron y me largaron el rollo habitual, por supuesto, pero también me contaron que me eligieron entre los embriones, específicamente, porque podría salvar a mi hermana Kate.

-- Te amamos incluso más -- me aseguró mi madre -- , porque sabíamos exactamente lo que obtendríamos.

Eso me hizo preguntarme, sin embargo, qué hubiera pasado si Kate hubiera estado sana. La opción sería que todavía estaría flotando en el cielo o dondequiera que sea, esperando ser unida a un cuerpo para pasar una temporada en la Tierra. Ciertamente, no formaría parte de esta familia. A diferencia del resto del mundo libre, yo no llegué aquí por accidente. Y si tus padres te tuvieron por alguna razón, entonces es mejor que esa razón siga existiendo. Porque cuando la razón desaparece, también lo haces tú.

Las casas de empeño pueden estar llenas de basura, pero también son un buen caldo de cultivo para las historias, diré si me lo preguntan, aunque no lo hayan hecho. ¿Qué es lo que hace que una persona venda el Diamante Solitario nunca antes usado? ¿Quién necesita tanto el dinero para vender un osito de peluche al que le falta un ojo? Mientras me daba cuenta de eso, me preguntaba si alguien miraría el colgante que estoy a punto de entregar y se haría las mismas preguntas.

El hombre que hay en la caja registradora tiene una nariz con forma de nabo y unos ojos tan hundidos que no puedo entender cómo ve lo suficientemente bien para llevar adelante su negocio.

-- ¿Necesitas algo? -- pregunta.

Todo lo que puedo hacer para no darme la vuelta y salir por la puerta, es hacer como si hubiera entrado por error. Lo único que me mantiene firme es saber que no soy la primera persona que se para frente a este mostrador sosteniendo la única cosa en el mundo de la que pensó que nunca se separaría.

-- Tengo algo que vender -- le dije.

-- ¿Y se supone que tengo que adivinar qué es?

-- Oh. -- Tragando con dificultad, saco el colgante del bolsillo de los tejanos. El corazón cae en el mostrador de vidrio en la laguna de su propia cadena -- . Es oro de catorce quilates -- dije -- . Casi no está usado. -- Esto es una mentira; hasta esa mañana, no me lo había quitado en siete años. Mi padre me lo había dado cuando tenía seis, después de la extracción de médula, porque dijo que alguien que daba a su hermana un regalo semejante merecía uno para sí. Viéndolo allí, en el mostrador, siento el cuello tembloroso y desnudo.

El dueño se pone una lupa en el ojo, lo que hace que se vea de un tamaño casi normal.

-- Te doy veinte.

-- ¿Dólares?

-- No, pesos. ¿Qué creías?

-- ¡Pero vale cinco veces eso! -- gemí.

El dueño se encoge de hombros.

-- No soy yo quien necesita el dinero.

Recojo el colgante, resignada a cerrar el trato y pasa una cosa extrañísima: mi mano se cierra como una grapadora, como una tenaza neumática. Mi cara se va poniendo roja por el esfuerzo que hago para separar los dedos. Tardo un rato que parece una hora en poner el colgante en la palma extendida del dueño. Sus ojos permanecen en mi cara, más suavemente ahora.

-- Diles que lo perdiste -- propone, a modo de consejo gratuito.

Si el señor Webster hubiera decidido poner la palabra «fenómeno» en su diccionario, «Anna Fitzgerald» sería la mejor definición que podría dar. Es más que mi aspecto: flaca cual refugiada, sin pecho que mencionar; pecas que se unen en mis mejillas, que, déjenme que les diga, no se atenúan con jugo de limón ni protección solar, ni siquiera, tristemente, con papel de lija. No, Dios estaba de humor el día de mi nacimiento, porque agregó a esta fabulosa combinación física el cuadro de fondo: el hogar en el que nací.

Mis padres trataron de hacer las cosas de un modo normal, pero ése es un término relativo. La verdad es que nunca fui realmente una niña. Para ser honesta, tampoco lo fueron Kate ni Jesse. Supongo que mi hermano tuvo su momento de gloria durante los cuatro años que vivió antes de que diagnosticaran a Kate, pero, desde entonces, hemos estado demasiado ocupados midiendo sobre nuestras cabezas, corriendo precipitadamente para crecer. ¿Ha visto que la mayoría de los niños pequeños creen ser personajes de dibujos animados, de manera que si un yunque les cae sobre la cabeza pueden salirse del camino y seguir andando? Bueno, jamás he creído algo semejante. ¿Cómo hubiera podido, cuando prácticamente poníamos un plato en la mesa para la Muerte?

Kate padece de leucemia aguda promielocítica. En realidad, eso no es exactamente verdad; ahora no la tiene, pero está hibernando bajo su piel como un oso, hasta que decida rugir de nuevo. Se la diagnosticaron a los dos años, ahora tiene dieciséis. «Reincidencia molecular» y «granulocito» y «catéter»: esas palabras son parte de mi vocabulario, aunque nunca hayan aparecido en ningún examen de la escuela. Soy una donante alógena, una hermana coincidente perfecta. Cuando Kate necesita leucocitos, células madre o médula para hacer creer a su cuerpo que está sano, soy yo quien los provee. Casi cada vez que ingresan a Kate en el hospital, acabo yo también allí.

Nada de eso significa nada, excepto que no crean lo que escuchen acerca de mí y mucho menos lo que yo diga de mí misma.

Mientras subo la escalera, mi madre sale de su habitación llevando otro vestido de fiesta.

-- Ah, -- dice, dándome la espalda -- , justo la niña a quien quería ver.

Le subo la cremallera y la veo girar. Mi madre podría ser hermosa, si saltara en paracaídas a la vida de otra persona. Tiene el pelo oscuro, largo y delicadas clavículas de princesa, pero sus comisuras se doblan hacia abajo, como si estuviera tragando noticias amargas. No tiene mucho tiempo libre ya que el calendario es algo que puede cambiar drásticamente si mi hermana desarrolla un hematoma o una hemorragia nasal, pero el poco que tiene lo invierte en bluefly.com, comprando ridículos vestidos de noche de fantasía para lugares a los que nunca irá.

-- ¿Qué te parece? -- pregunta.

El vestido tiene los colores del atardecer y está hecho de un material que cruje cuando se mueve. Sin mangas ni tirantes, es lo que podría llevar una estrella de cine pavoneándose por una alfombra roja, y de ninguna manera el tipo de vestido para una casa en los suburbios de Upper Darby. Mi madre tiene el pelo recogido en un moño. En su cama hay otros tres vestidos: uno ceñido negro, uno de tubo y otro que parece increíblemente pequeño.

-- Pareces...

-- Cansada. La palabra burbujea justo bajo mis labios.

Mi madre sigue perfectamente tranquila y quisiera saber si lo dije en voz alta sin querer. Levanta una mano, haciéndome callar, con la oreja orientada hacia la puerta abierta.

-- ¿Has oído eso?

-- ¿Qué?

-- Kate.

-- No he oído nada.

Pero no se fía de lo que le digo, porque cuando se trata de Kate no se fía de la palabra de nadie. Sube la escalera y abre la puerta de nuestro dormitorio para encontrar a mi hermana histérica en su cama y de repente el mundo se colapsa de nuevo. Mi padre, un astrónomo secreto, ha intentado explicarme qué son los agujeros negros, por qué son tan pesados que lo absorben todo, incluso la luz, hacia su propio centro. Momentos como éste son del mismo tipo de vacío; no importa a qué te aferres, acabas siendo tragado.

-- ¡Kate! -- Mi madre cae al suelo; estúpida falda, una nube a su alrededor -- .

-- Kate, cariño ¿qué te duele?

Kate abraza un cojín contra el estómago y las lágrimas continúan manando. El pálido cabello está pegado contra su cara en húmedas mechas; su respiración es bastante dificultosa. Estoy congelada en la puerta de mi propia habitación, aguardando instrucciones. -- Llama a papá. Llama al 911. Llama al doctor Chance -- . Mi madre llega a sacudir a Kate para sacarle una explicación.

-- Es Preston -- solloza -- está dejando a Serena para siempre.

Ahí es cuando nos fijamos en la televisión. En la pantalla una chica rubia mira largamente a una mujer que llora casi tanto como mi hermana y da un portazo.

-- Pero ¿qué te duele? -- pregunta mi madre, convencida de que tiene que ser algo más que eso.

-- Dios mío -- dice Kate, lloriqueando -- . ¿Tienes idea por cuántas cosas han pasado Serena y Preston? ¿Tienes idea?

Ese nudo dentro de mí se relaja, ahora sé que todo está bien. La normalidad en nuestra casa es como una sábana demasiado corta para la cama: a veces te cubre bien y otras te deja con frío y temblando; lo peor de todo es que nunca sabes cuál de esas dos cosas pasará. Me siento en el extremo de la cama de Kate. Aunque sólo tenga trece años, soy más alta que ella y de vez en cuando la gente supone, erróneamente, que soy la hermana mayor. En distintos momentos de este verano se volvió loca por Callahan, Wyatt y Liam, los protagonistas masculinos de esta novela. Ahora, supongo que se trata de Preston.

-- Hubo el susto del secuestro -- confieso.

En realidad he seguido la trama de la historia; Kate hizo que se la grabara durante sus sesiones de diálisis.

Y la vez que casi se casa con su primo por equivocación.

-- No olvides cuando él murió en el accidente de barco. Durante dos meses, de todos modos. -- Mi madre se suma a la conversación y recuerdo que ella también solía mirarla sentada con Kate en el hospital.

Por primera vez Kate parece darse cuenta del conjunto de mi madre.

-- ¿Qué llevas puesto?

-- Oh, algo que devolveré. -- Se para delante de mí para que le baje la cremallera. Esa compulsión de comprar por Internet, sería un grito desesperado clamando por una terapia para cualquier otra madre; en el caso de la mía, probablemente podría considerarse un alivio saludable. Me pregunto si lo que le gusta tanto es meterse en la piel de otra persona por un momento o si es la opción de poder devolver una circunstancia que únicamente no te queda bien. Mira a Kate fijamente.

-- ¿Estás segura de que no te duele nada?

Después de que mi madre se va, Kate se hunde un poco. Es la única manera de describirlo. Lo rápido que los colores se le escurren de la cara, el modo en que desaparece contra los cojines. Cuando se enferma desaparece un poco, tanto que temo despertar un día y no ser capaz de verla.

-- Muévete ordena Kate -- me tapas la pantalla.

Entonces voy a sentarme en mi cama.

-- Sólo son los nuevos episodios.

-- Bueno, si muero esta noche, quiero saber qué me estoy perdiendo.

Sacudo los cojines debajo de mi cabeza. Kate, como siempre, los ha cambiado, de modo que tiene los más blandos, que no se sienten como rocas bajo el cuello. Supone que lo merece, porque es tres años mayor, porque está enferma o porque la Luna está en Acuario; siempre hay alguna razón. Miro la tele con los ojos entornados, deseando poder cambiar los canales, sabiendo que no tengo opción.

-- Preston parece de plástico.

-- Entonces, ¿por qué te he oído susurrar su nombre sobre la almohada anoche?

-- Cierra el pico -- digo.

-- Ciérralo tú. -- Entonces Kate me sonríe -- . Probablemente sea gay. Qué desperdicio, teniendo en cuenta que las hermanas Fitzgerald son... -- Haciendo una mueca de dolor interrumpe la frase a la mitad y me vuelvo hacia ella.

-- ¿Kate?

Se frota en la zona lumbar.

-- No es nada.

Son sus riñones.

-- ¿Quieres que llame a mamá?

-- Todavía no -- . Estira la mano entre nuestras camas, que están separadas justo para que nos podamos tocar.

Extiendo la mano también. Cuando éramos pequeñas, hacíamos este puente e intentábamos ver cuántas barbies podíamos mantener en equilibrio sobre él.

Más tarde he tenido pesadillas en las que estoy cortada en tantos pedazos que no hay lo suficiente de mí para volver a montarme.

Mi padre nos explica que un fuego se extingue a menos que abramos una ventana y le demos combustible. Supongo que eso es lo que estoy haciendo, si se fijan bien; pero luego, además, mi padre también dice que cuando las llamas nos están lamiendo los talones tenemos que romper una pared o dos si queremos escapar. Así es que cuando Kate se queda dormida debido a sus medicinas, tomo la carpeta de cuero que tengo guardada entre mi colchón y el somier, y voy al baño para tener algo de privacidad. Sé que Kate ha estado fisgoneando; había insertado un hilo rojo entre los dientes de la cremallera para saber quién estaba husmeando en mis cosas sin permiso, pero a pesar de que el hilo ha sido arrancado, no falta nada dentro. Abro el grifo de la bañera para que suene como si tuviera algún motivo para estar allí y me siento en el suelo a contar.

Si agregan los veinte dólares de la casa de empeños, tendremos $136,87. No será suficiente, pero debe de haber alguna forma. Jesse no tenía $2.900 dólares cuando se compró el jeep, y el banco le hizo algún tipo de préstamo. Claro que mis padres tuvieron que firmar los papeles también. Y dudo que estén ansiosos por hacer lo mismo por mí, dadas las circunstancias. Cuento el dinero por segunda vez, por si acaso los billetes se han reproducido milagrosamente, pero la matemática es la matemática y el total sigue siendo el mismo. Y luego leo los recortes de periódico.

Campbell Alexander. En mi opinión es un nombre estúpido. Suena como un licor muy caro o como una firma de inversiones en la bolsa. Pero no pueden negar el historial de este hombre.

Para llegar a la habitación de mi hermano hay que salir de la casa, que es lo que quiere. Cuando Jesse cumplió dieciséis se mudó al ático sobre el garaje: un acuerdo perfecto, dado que él no quería que mis padres vieran lo que hacía y mis padres realmente no querían verlo. Obstruyendo la escalera hacia su espacio hay cuatro neumáticos con cadenas para la nieve, un pequeño muro de ladrillo y un escritorio de roble inclinado de lado. A veces pienso que Jesse pone esos obstáculos sólo para hacer que el camino hacia él sea más que un desafío.

Gateo sobre el desastre y subo la escalera, que vibra con los bajos del equipo de música de Jesse. Tarda cinco minutos enteros antes de que se percate que estoy llamando.

-- ¿Qué? -- dice bruscamente, abriendo la puerta muy poco.

-- ¿Puedo pasar?

Se lo piensa dos veces, luego da un paso hacia atrás para dejarme entrar. La habitación es un mar de ropa sucia, revistas y restos de comida china para llevar en sus cajas; huele como la lengüeta sudada de un patín de hockey. El único lugar limpio es la estantería donde Jesse guarda su colección especial -- una figurita de Jaguar de plata, un símbolo de Mercedes, un caballo de Mustang -- , adornos de capotas que dijo que había encontrado tirados por ahí, aunque no soy tan tonta como para creerle.

No me malentiendan, no es que a mis padres no les importe Jesse o el problema que sea en el que se haya metido. Es sólo que realmente no tienen tiempo para ocuparse, porque de alguna manera es un problema inferior en el tótem.

Jesse me ignora, volviendo a lo que sea que estaba haciendo al otro lado del desastre. Mi atención es captada por una vasija de barro -- una que desapareció de la cocina hace algunos meses -- que ahora está encima del televisor de Jesse con un tubo de cobre fuera de la tapa, que atraviesa una jarra de leche de plástico llena de hielo y se vacía en un frasco de vidrio. Jesse puede ser casi un delincuente, pero es brillante. Justo cuando estoy a punto de tocar el artilugio, Jesse se da la vuelta.

-- ¡Oye! -- Vuela por encima del sofá para sacar mi mano de un golpe -- . Vas a arruinar la espiral de condensación.

-- ¿Es lo que creo que es?

Una antipática sonrisa se dibuja en su cara.

-- Depende de qué crees que es.

Abre con una palanqueta el frasco y caen unas gotas del líquido sobre la alfombra.

-- Prueba.

Para ser un alambique hecho de secreciones y pegamento, produce un potente whisky casero. Un infierno corre tan rápido a través de mis tripas y mis piernas que caigo de espaldas en el sofá.

-- Desagradable -- jadeo.

Jesse se ríe y toma un trago también, pero a él le baja más fácilmente.

-- Entonces, ¿qué quieres de mí?

-- ¿Cómo sabes que quiero algo?

-- Porque nadie viene aquí a charlar -- dice, sentándose en el brazo del sofá -- . Y si hubiera sido por algo de Kate, ya me lo habrías dicho.

-- Es sobre Kate. Por ahí va la cosa. -- Aprieto los recortes de periódico en la mano de mi hermano; ellos lo explicarán mejor que yo. Los hojea y después me mira directamente a los ojos. Los suyos son como la más pálida sombra de plata, tan sorprendentes que, a veces, cuando mira fijamente, se puede olvidar completamente lo que se va a decir.

-- No te metas con el sistema, Anna -- dice amargamente -- . Todos tenemos nuestro papel. Kate es la Mártir. Yo soy la Causa Perdida. Y tú, tú eres la Pacificadora.

Piensa que me conoce, pero eso ocurre también en sentido contrario. Y, cuando sobrevienen problemas, Jesse es un incondicional. Lo miro fijamente a los ojos.

-- ¿Quién lo dice?

Jesse está de acuerdo con esperarme en el estacionamiento. Es una de las pocas veces que recuerdo que hace algo que le diga que haga. Doy una vuelta hacia la fachada frontal del edificio, que tiene dos gárgolas custodiando la entrada.

La oficina del abogado Campbell Alexander se encuentra en el tercer piso. Las paredes están revestidas con madera de color de abrigo de piel de yegua, y cuando pongo un pie en la fina alfombra oriental, mis zapatillas se hunden unos milímetros. La secretaria lleva zapatos negros tan brillantes que puedo ver mi cara en ellos. Echo un vistazo a mis vaqueros y a las letras K que me pinté la semana pasada con los rotuladores mágicos cuando estaba aburrida.

La secretaria tiene la piel perfecta, las cejas perfectas y boquita de piñón, y está utilizándola para chillar de un modo asesino y criminal a quienquiera que esté al otro lado del teléfono.

-- No puede esperar que yo le diga eso a un juez. Sólo porque usted no quiere escuchar a Kleman despotricar y delirar no quiere decir que yo tenga que...No, en realidad, ese aumento fue por el trabajo excepcional que hago y las estupideces que aguanto constantemente cada día, y de hecho, cuando estamos...

Sostiene el auricular del teléfono lejos de la oreja; puedo distinguir la desconexión.

-- Bastardo -- murmura, y parece darse cuenta de que estoy a un metro de distancia -- . ¿Puedo ayudarla?

Me mira de pies a cabeza, situándome en una escala general de primeras impresiones, y me encuentra seriamente necesitada. Levanto la barbilla y pretendo ser más distante de lo que soy en realidad.

-- Tengo una cita con el señor Alexander. A las cuatro.

-- Su voz -- dice -- . En el teléfono no sonaba tan...

-- ¿Joven?

Sonríe con incomodidad.

-- Nosotros no tratamos casos juveniles, como regla. Si quiere puedo ofrecerle los nombres de abogados en ejercicio que...

Respiro profundamente.

-- En realidad -- interrumpo -- se equivoca. Smith contra Whately, los Edmund contra el Hospital de Mujeres y Niños, y Jerome contra la Diócesis de Providencia todos ellos tienen litigantes por debajo de los dieciocho años. Los tres casos fueron de clientes del señor Alexander. Y sólo hablo del año pasado.

La secretaria me guiña un ojo. Luego una lenta sonrisa asoma en su cara, como si hubiera decidido que después de todo puede que le guste.

-- Déjeme pensarlo, ¿por qué no espera en la sala? -- sugiere y se pone de pie para mostrarme el camino.

Incluso si dedicara cada minuto del resto de mi vida a leer, no creo que pudiera arreglármelas con el número de palabras almacenadas arriba y abajo en las paredes de la oficina del señor Campbell Alexander. Hago la cuenta -- si hay 400 palabras o algo así en cada página, y cada uno de esos libros de leyes tiene 400 páginas, y hay veinte en un estante y seis estantes por librería -- , resultan nueve millones de palabras, y eso es sólo una parte de toda la habitación.

Estoy sola en una oficina lo suficientemente grande para notar que el escritorio está tan limpio que se podría jugar a fútbol chino en el tintero; que no hay una sola fotografía de una esposa, ni de un niño, ni de él mismo; y de que, a pesar de que la habitación está impecable, hay un recipiente con agua en el suelo.

Me encuentro buscando explicaciones. Es una piscina para un ejército de hormigas. Es algún tipo de humidificador primitivo. Es un espejismo.

Estoy casi convencida de lo último y me estoy inclinando para tocarlo para ver si es real, cuando la puerta se abre de repente. Prácticamente casi me caigo de la silla y eso me pone frente a frente con un pastor alemán, que me lanza una mirada, va hacia el recipiente y comienza a beber.

Campbell Alexander también entra. Tiene el cabello negro y es por lo menos tan alto como mi padre -- uno ochenta y cinco -- con una mandíbula angulosa y ojos de mirada gélida. Se quita la chaqueta con un encogimiento de hombros y la coloca delicadamente detrás de la puerta, luego tira de un expediente para sacarlo del estante antes de moverse hacia el escritorio. No hace contacto visual conmigo pero sí empieza a hablar de todos modos.

-- No quiero ninguna galleta de niña exploradora -- dice Campbell Alexander -- . Aunque obtengas puntos Brownie por tenacidad. Ja, ja.

Se ríe de su propia broma.

-- No vendo nada.

Me echa un vistazo de curiosidad, luego aprieta un botón en el teléfono.

-- Kerri -- dice cuando la secretaria contesta -- , ¿qué está haciendo esto en mi oficina?

-- Estoy aquí para contratarle -- digo.

El abogado suelta el botón del intercomunicador.

-- No lo creo.

-- Ni siquiera sabe si tengo un caso.

Doy un paso atrás; el perro hace lo mismo. Por primera vez me doy cuenta de que tiene puesta una de esas camisetas con una cruz roja, como un San Bernardo que lleva ron en lo alto de una montaña nevada. Automáticamente me inclino para acariciarle.

-- No -- dice Campbell Alexander -- . Juez es un perro de asistencia.

Mi mano regresa a su lugar.

-- Pero usted no es ciego.

-- Gracias por decírmelo.

-- Entonces, ¿cuál es su problema?

En el mismo instante en que lo digo querría no haberlo hecho. ¿No había visto a cientos de personas maleducadas preguntarle lo mismo a Kate?

-- Tengo un pulmón metálico -- dice Campbell Alexander bruscamente -- y el perro cuida de que no me acerque demasiado a los imanes. Ahora, si me hace el enorme favor de irse, mi secretaria puede encontrar para usted el nombre de alguien que...

Pero no puedo irme todavía.

-- ¿Usted realmente demanda a Dios? -- Saco todos los recortes de periódicos, los aliso sobre el escritorio desnudo.

Un músculo hace un tic en su mejilla y luego levanta el artículo de arriba del todo.

-- Demandé a la Diócesis de Providencia en nombre de un niño de uno de sus orfanatos que necesitaba un tratamiento experimental que incluía tejido fetal, lo que sintieron que violaba las órdenes del Concilio Vaticano II. No obstante, queda mucho mejor como titular poner que un niño de nueve años está demandando a Dios por el corto final que ponía a su vida. -- Lo miro fijamente -- . Dylan Jerome -- admite el abogado -- quería demandar a Dios por no cuidarle lo suficiente.

Un arco iris podría también rajar el escritorio de caoba por el medio.

-- Señor Alexander -- digo -- , mi hermana tiene leucemia.

-- Siento oír eso. Pero ni aunque estuviera ansioso por litigar contra Dios de nuevo, cosa que no es así, no puedes traer una demanda en nombre de otro.

Hay demasiadas cosas que explicar -- mi propia sangre filtrándose en las venas de mi hermana, las enfermeras sosteniéndome boca abajo para sacarme células blancas que Kate podría necesitar, el médico diciendo que no extrajeron lo suficiente la primera vez. Los hematomas y el profundo dolor de huesos después de donar médula, los disparos que echaban chispas para que mis células madre se multiplicaran para que hubiera extra para mi hermana. El hecho de que yo no estoy enferma, pero que también podría estarlo. El hecho de que la única razón por la que nací fue una plantación de cultivo para Kate. El hecho de que, incluso ahora, la más importante decisión sobre mí está siendo tomada, y nadie se molesta en preguntarle a la persona que más merece dar su opinión.

Hay mucho que explicar y por eso lo hago lo mejor que puedo.

-- No es Dios, son mis padres -- digo -- . Quiero demandarlos por los derechos sobre mi propio cuerpo.

Copyright © 2004 por Jodi Picoult

Traducción copyright © 2006 por Ediciones Minotauro

Jess
Como todos sabemos, el amor es peligroso.
En otra dimensión, en un mundo distinto al nuestro, llamado el Valle de la Capa color Ladrillo, ocurre igual: el amor se considera tan subversivo que está expresamente prohibido; de hecho, prácticamente nadie sabe expresarlo desde los primeros tiempos de la Era.


Tampoco puede existir la risa; se acabaron las fiestas y con ellas la esperanza. Se extravió el sentido de la vida, el porqué de las cosas. Se olvidaron las preguntas. Ese mundo es árido, gris, como un inmenso páramo. Nunca llueve; de hecho, la lluvia es desconocida.

Sin embargo un hombre y una mujer se aman, y al experimentar lo prohibido, al saber que no hay marcha atrás en lo que sienten: que son afines, que se complementan, que ninguno de los dos es nada, o nadie, sin el otro, deciden expresarlo con un beso. Y entonces llueve sobre el mundo, que cambia para siempre sin remedio.

Como castigo por su amor, un ave enorme de color azul se llevó sus iniciales en el pico y desde entonces andan perdidos cruzando los espejos de la realidad, buscándose el nombre en los labios el uno a la otra.
Jess
Aborda `el abismo' el miedo al amor. El escritor considera necesario el romanticismo en la época actual,marcada por un recurrente `vacío vital ' Los románticos perseguían a una gran presa: la pasión. Pero, a diferencia de aquella época, en este principio de siglo son muchos quienes deambulan por los "territorios angustiantes de la soledad sin límite", advierte Federico Reyes-Heroles, seres que por temor a amar se dejan caer en el abismo de una vida sin emociones.

El encuentro entre el actuario Esteban y la psicóloga María, dos solitarios que anteponen el raciocinio a la emoción, es atribuido al azar y a la necesidad. En su tercera novela, El abismo, el narrador y analista político establece una correspondencia entre el Siglo 19, dominado por la fi gura del escritor francés Victor Hugo y su obra Los miserables, y la época actual, marcada por un "recurrente vacío vital".

"La pasión puede ser un antidepresivo más eficiente que el Prozac, pero se ha perdido, tanto en el amor como en el trabajo. ¿Cuántos problemas de desempeño laboral se deben a una falta de pasión? Yo me pregunto, ¿dónde está hoy la pasión, los nuevos locos como Byron? Los románticos justificaban todo por seguir a la pasión, que es una gran fuente de energía".

El temor a la pasión, ¿puede deberse a la carga de peligro, de descontrol, que encierra la palabra? Es cierto que la pasión no se puede gobernar, administrar, es parte del riesgo, pero no siempre implica un final triste...


Reforma (México D.F.), 15-JUL-02
Chio
"El príncipe maldito" de Ramón Obón

Un crimen macabro y desconcertante es la primera clave para esclarecer un misterio guardado por siglos, pero resolverlo liberará a la bestia más temible que haya existido.

Un investigador escéptico entra en un mundo de violencia, sangre y maldad, mientras que una criatura de las sombras, tan bella como peligrosa, está dispuesta a todo por recuperar aquello que busca desde hace miles años.

En éste libro el autor nos remonta al siglo XI y nos cuenta la historia de un amor maldito; para después traernos a la época actual, donde un investigador y su compañera tratan de resolver un asesinato, sin imaginar que se enfrentan al acto de una criatura inhumana; por lo que ahora, más que nunca, tendrán que creer en lo que pensaban imposible.


Steph

Retrato en Sepia de Isabel Allende

Aurora del Valle es atormentada por pesadillas desde que tenía cinco años de edad, gracias a un horrible suceso que le borro la memoria de esos primeros cinco años de su vida.
Tras la traición de su marido, Aurora decide investigar acerca de su pasado y la razón de esas horribles pesadillas a las cuales se tiene que enfrentar noche tras noche.

Criada por su ambiciosa abuela Paulina del Valle, crece en un ambiente privilegiado libre de muchas de las limitaciones que oprimian a las mujeres de su época.

Mientras narra su vida en San Francisco y después en Chile, Aurora nos va contando toda su vida y la de cada uno de sus familiares y paso a paso se van descubriendo todos y cada uno de sus secretos.